Como si se tratara de la gala de los Arieles, más de 50 personalidades de los ámbitos cultural y artístico se reunieron en la residencia oficial de Los Pinos.
El objetivo era diferente: reactivar el turismo nacional y extranjero mediante una campaña de promoción a la que las autoridades destinarán en los próximos meses 1,200 millones de pesos.
Luego de que la epidemia de influenza afectara a 4 millones de familias del sector, despertara “una serie de prejuicios” y provocara la pérdida de 100,000 empleos, los artistas vistieron de gala la residencia oficial para atraer a turistas.
Emmanuel, Ana Claudia Talancón, Alex Syntek, el tenor Fernando de la Mora, Fher, de Maná; Roberto Gómez Bolaños Chespirito, Bárbara Mori y hasta Chabelo, “amigo de todos los niños”, pasaron por la alfombra roja colocada en la explanada Francisco I. Madero, que se convirtió en un set de televisión.
Los artistas eran las estrellas y los empresarios parte del público. En primera fila figuraba Carlos Slim; unas hileras atrás Francisco Gil Díaz, presidente de Telefónica Móvil, como si no hubiera distancia entre ellos.
También estaba Armando Paredes, del CCE, y Pedro Aspe, de Volaris. Minutos más tarde la conductora Rebeca de Alba anunciaba el inicio de la transmisión de los spots, pero el sonido fallaba.
Javier Aguirre, a lado de Calderón, esbozaba una sonrisa, y Margarita a lado de Fher, de Maná, también.
Calderón denominaba el proyecto como un movimiento nacional y a cada mexicano lo llamaba a convertirse en embajador del país desde “su trinchera”.
“Que le digamos a todo el mundo lo que somos: una nación fuerte, con una unidad y una identidad irrepetible, y que por muy duras, por muy difíciles que sean las pruebas en estos tiempos, México está unido”.
Para hacer esta campaña, pensó en la familia del taxista en cualquier ciudad, el recepcionista en Mazatlán, el pequeño empresario en Puerto Escondido, el guía de turistas de Chichén Itzá.
Al final, Calderón se despedía uno por uno de los invitados. Al Enmascarado de Plata le tocaba un abrazo, palmaditas en la espalda para Alex, de Maná, y una foto con el conductor Rafael Araneda.
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