En mis dos últimas colaboraciones expuse que gran parte de los problemas financieros, que muchos de nosotros tenemos, nacen por actuar de manera irresponsable con respecto a nuestro dinero.
Comentamos que existen varias reglas básicas de seguridad financiera que nos permitirán mantenernos alejados de problemas de dinero y detallamos tres muy importantes.
A continuación terminaremos la lista, con otras reglas que también son esenciales en el manejo de nuestras finanzas.
Prever adversidades Las cosas malas suceden en cualquier momento. En muchas ocasiones he hablado de esta regla: debemos tener un fondo para emergencias, que cubra entre tres y seis meses de nuestro gasto familiar corriente o más si nuestras necesidades son distintas.
Pero también debemos tener seguros que puedan proteger nuestro patrimonio contra los riesgos a los que estamos expuestos.
Esto es una parte integral de nuestra planeación financiera personal y, sin duda, es esencial.
Tenemos que planear para las situaciones adversas, mismas que pueden suceder en cualquier momento.
Un ejemplo actual es la pérdida del empleo, que ha afectado a miles de personas en nuestro país a consecuencia de la crisis.
Si sabemos que sucede, tenemos que considerarlo en nuestro plan. Así de simple: no hacerlo sería irresponsable.
Un fondo para emergencias, así como el tener los seguros que verdaderamente necesitamos, pueden, sin duda alguna, salvar a nuestra familia de la ruina financiera.
Realismo al planear No nos dejemos cegar por la esperanza o las expectativas. Muchas personas toman riesgos innecesarios, que ponen en jaque a sus Finanzas Personales.
Se basan en que “esperan” lograr sus planes futuros, “esperan” recibir un aumento de sueldo pronto, etcétera.
No se basan en lo que hoy tienen o pueden lograr. Por si fuera poco, en México tendemos a decirnos a nosotros mismos “no pasa nada”.
A darnos palmaditas en la espalda, a meternos en “camisa de once varas” con la esperanza de que mañana será mejor.
Ese pensamiento puede arruinar nuestro presente y nuestro futuro. ¿Cuántas personas no compran una casa más grande y más cara que la que en realidad pueden pagar, ante la expectativa de un mejor ingreso futuro? Esto también puede arruinar un buen plan de inversión.
¿Cuántas personas no preguntan si hoy conviene comprar o no dólares y basan sus decisiones de inversión en la pura expectativa de que seguirá subiendo? Tenemos que entender que no sabemos qué es lo que pasará mañana.
Sin engaños Entonces tenemos que tomar decisiones financieras a partir de lo que tenemos hoy, para alcanzar los objetivos financieros que nos hemos propuesto (destino).
Nuestro plan financiero es un mapa: tenemos un puerto de origen: nuestro patrimonio actual, nuestra capacidad de pago actual, y un puerto de destino: nuestros objetivos financieros.
Si nos engañamos a nosotros mismos, muy seguramente perderemos el rumbo: llegaremos al puerto equivocado, si es que llegamos a algún lado.
No hay culpa ajena cuando se pierde dinero Muchas personas tienden a culpar a otros de sus propios problemas financieros.
Que si el “asesor” me recomendó mal, que si en la Casa de Bolsa manejaron mal mi dinero, que si el banco cobra muchos intereses, que si el pagaré me paga muy poquito.
Esto es no tomar responsabilidad de nuestro propio dinero y es la razón de ser de esta serie de colaboraciones.
En efecto, quiero enfatizar que muchos de nuestros problemas financieros son causados porque no llevamos una adecuada relación con el dinero.
También, porque actuamos de manera irresponsable con respecto a él. Es decir, si pensamos seriamente y analizamos con cuidado nuestra situación financiera actual, seguramente nos daremos cuenta que la causa está dentro de nosotros mismos.
Y tenemos el poder para cambiar. ¡ *Te invito a que me envíes tus preguntas, dudas y comentarios a: jlanzagorta@eleconomista.com.mx