En un recorrido efectuado por El Porvenir se observó como lugares destinados por las autoridades para ubicar a los comerciantes informales son abiertamente desairados.
Monterrey, N.L.- Mientras los comerciantes informales siguen exigiendo una oportunidad para volver a instalarse, lo cual ha conllevado a un sin fin de manifestaciones al centro de la ciudad; los sitios destinados por el Municipio para se reubicación lucen prácticamente semi-vacíos.
En un recorrido efectuado por El Porvenir, se observó como lugares conocidos como "La Ranita", el predio de los cines Reforma y Monterrey, así como el Mercado Cuauthémoc, habilitados especialmente para albergar a los oferentes, son más que desairados.
Siendo esto una prueba de que, si bien existen espacios suficientes para su reacomodo, estos se aferran a permanecer en la vía pública, aún y cuando esto no esta permitido por la ley.
El pasado jueves, al grito de "queremos trabajar, queremos trabajar", decenas de vendedores ambulantes, recientemente desalojados, recorrieron las principales calles de Monterrey e irrumpieron en el Palacio Municipal para demandar su reinstalación.
Sin embargo, a pesar de que exigen encarecidamente una oportunidad laboral, rechazan las opciones disponibles para su ubicación.
Y para muestra basta un botón, el mercado "La Ranita", en el cual se habilitaron cerca de 800 espacios para el establecimiento de los oferentes pertenecientes a la CROC, no está ni al 60 por ciento de su capacidad.
De tal suerte que la mayoría de los locales lucen abandonados, mientras que el resto apenas y registran ventas.
Situación similar al del predio de los cines Monterrey y Reforma, en este caso destinados a los comerciantes de la CTM, donde apenas y se deja ver actividad.
O peor aún, el Mercado Cuahutémoc, construido para los afiliados a la CNOP, en el que de sus más de cien espacios, sólo diez se encuentran ocupados.
En los últimos días, autoridades del municipio de Monterrey y de la Procuraduría General de la República, resguardados por elementos del Ejército Mexicano, han implementado una serie de operativos contra el comercio informal en el primer cuadro de la ciudad.
Escenario que provoca el descontento de los oferentes, quienes buscan permanecer en la ilegalidad.